Es como volver a releer viejas cartas o volver a recordar viejas conversaciones después de un tiempo. Te das cuenta de detalles que antes habías pasado por encima. Pero lo peor no es eso, lo peor es darte cuenta de que tu cerebro había borrado de tu memoria aquellas palabras, aquellas conversaciones, para que no te hicieran daño ahora, en este instante, meses después. Pero tú, curiosa irremediable, por un golpe del azar vuelves a leer y a recordar. Sientes que todo es una mentira. Que es imposible. Que eres un reemplazo, un reemplazo que estaba ahí en el día D y en la hora H.
"Esperaré lo que haga falta"
"Ella es el centro de mi vida. No puedo imaginar nada más."
"Tengo el derecho de irme con quién quiera, pero la esperaré a ella."
"Si ella cambia de opinión, estaré aquí."
Ella. Ella. Ella. Ella. Ella. Ella. Ella. Ella y sólo ella.
¿Y contigo? ¿Qué pasa contigo? Ahora que todo te suena y te sabe a mentira. Ahora que sientes cómo todas esas palabras te taladran el corazón como si de espadas se tratase. Incluso puedes sentir el acero deslizándose a través de la carne. Y te estremeces de dolor.
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3 incautos perdidos entre mis desvaríos:
Así es el ser humano: subjetivo y con memoria selectiva, escucha lo que quiere escuchar y decimos lo que mas nos conviene en el momento u.u cirto al final acabas creyendolo todo, aunque no sea verdad
Creemos lo que queremos creer, al fin y al cabo.
Saludos :)
Diría que te entiendo pero supongo que solo sería una verdad a medias.
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